Puntos Clave
- Estados Unidos proyecta una caída del 9.4% en llegadas internacionales para 2025, liderada por turistas europeos.
- Incidentes en fronteras estadounidenses, como detenciones prolongadas, generan temor entre viajeros europeos, afectando la percepción de seguridad y acogida.
- Políticas de Donald Trump, como aranceles y restricciones migratorias, siguen influyendo negativamente en el interés europeo por visitar Estados Unidos.
Los Estados Unidos, tradicionalmente reconocidos como un destino destacado para viajar, enfrentan una notable disminución en sus visitas por parte de turistas europeos 🇪🇺. Diversos factores han contribuido a este declive, incluyendo cambios políticos, incidentes en las fronteras y diferencias culturales. Lo que una vez fue considerado un lugar lleno de oportunidades y atractivo cultural ha comenzado a verse como un “territorio desconocido” para muchos europeos. Estas tendencias no solo afectan la industria del turismo, sino también las relaciones culturales y económicas entre Europa y los Estados Unidos 🇺🇸.
Causas Principales del Declive

Recientes informes proyectan una fuerte caída en los viajes internacionales hacia los Estados Unidos, con los turistas europeos liderando este descenso. Según datos recientes, se estima una reducción del 9.4% en las llegadas internacionales para 2025, una cifra que refleja un aumento significativo respecto a las estimaciones previas del 5%.
Una de las razones clave que explican esta tendencia es el descontento hacia las políticas aplicadas durante la administración de Donald Trump. Entre estas acciones, destacan los aranceles comerciales impuestos a socios de Europa y las políticas de fronteras más estrictas, que han dejado una impresión negativa entre los ciudadanos europeos. Aunque el mandato de Trump haya finalizado, sus efectos todavía resuenan en la percepción que tiene Europa del país.
Por ejemplo, en febrero de 2025, Dinamarca reportó un descenso del 6% en el número de visitantes a los Estados Unidos, en comparación con el mismo mes del año anterior. Aunque parezca una caída moderada, refleja un cambio mayor que se extiende por varias naciones europeas 🌍, donde las personas están revaluando su interés en visitar Estados Unidos debido a la percepción de incertidumbre y falta de acogida.
Incidentes en las Fronteras: Un Obstáculo Importante
Un factor que ha generado especial preocupación entre los turistas europeos son las experiencias negativas reportadas en las fronteras estadounidenses. Casos de detenciones prolongadas y malentendidos con las autoridades fronterizas han ganado atención en medios europeos, lo que ha aumentado el temor entre los posibles viajeros.
Uno de los casos más destacados es el del turista alemán, Lucas Sielaff, quien fue detenido durante 16 días debido a un malentendido durante su ingreso al país. Una situación similar ocurrió con Becky Burke, una mochilera de Gales, quien relató que su viaje soñado a Estados Unidos se convirtió en una pesadilla. Incluso ciudadanos de países vecinos como Canadá 🇨🇦 han manifestado problemas similares, como ocurrió con la actriz Jasmine Mooney. Estas historias, difundidas ampliamente en las redes sociales y medios de comunicación europeos, alimentan la percepción de que Estados Unidos no es un destino seguro o acogedor para los visitantes extranjeros.
Estas experiencias tienen impactos tanto psicológicos como prácticos. Los relatos de estos encuentros han erosionado la confianza, haciendo que muchos turistas potenciales se sientan desanimados frente a la posibilidad de ser detenidos o cuestionados de forma injustificada al llegar a Estados Unidos.
Impacto de las Políticas de Donald Trump
La administración de Donald Trump contribuyó significativamente a este contexto. Sus políticas de inmigración más estrictas y su retórica provocativa llevaron a muchos europeos a reconsiderar sus viajes a los Estados Unidos, en parte como una forma de protesta. Las tensiones aumentaron tras ciertos comentarios dirigidos a Europa; uno de los más polémicos fue sobre la idea de “adquirir” Groenlandia, lo que generó conflictos diplomáticos, particularmente con Dinamarca 🇩🇰.
Estos desacuerdos políticos tuvieron efectos tangibles. Muchos europeos han cancelado viajes como forma de expresar su oposición. Por ejemplo, Kennet Brask, un ciudadano danés, decidió cancelar sus vacaciones a Florida en protesta por lo que él llamó un comportamiento irrespetuoso del expresidente Trump hacia su país. No se trata de un caso aislado, ya que movimientos similares han ganado tracción en varios países europeos, promoviendo boicots tanto a los bienes como al turismo estadounidense.
Estos ejemplos reflejan cómo las acciones y comentarios políticos de alto nivel pueden influir directamente en las decisiones de viaje individuales, alterando cómo las personas perciben un país y cómo eligen interactuar con él.
Diferencias Culturales que Aumentan la Brecha
Más allá de las complicaciones políticas, existen barreras culturales que han estado alejando a los turistas europeos desde hace tiempo. Incluso en momentos de estabilidad, las diferencias culturales entre Europa y Estados Unidos han sido un desafío para algunos viajeros.
Un área notable de diferencia incluye las interacciones sociales. Los estadounidenses suelen practicar el “small talk”, o conversaciones casuales entre desconocidos, lo que puede considerarse una muestra de cortesía en Estados Unidos, pero resulta innecesario o invasivo para muchos europeos. De manera similar, la cultura estadounidense de propinas en restaurantes confunde a los turistas europeos, acostumbrados a sistemas en los que el servicio ya está incluido en el precio final.
Adicionalmente, las costumbres alimenticias también generan ciertos choques culturales. Muchos europeos están acostumbrados a porciones más pequeñas en las comidas. Los platos de gran tamaño y el hábito de desperdiciar comida en Estados Unidos pueden ser chocantes para quienes valoran una experiencia gastronómica más minimalista y sostenible.
Pequeñas diferencias como estas se suman para crear una experiencia que puede sentirse extraña y menos atractiva, especialmente para aquellos viajeros que esperan comodidad y familiaridad durante sus viajes.
Una Relación de Viajes Históricamente Asimétrica
El reciente declive en la llegada de turistas europeos refleja una tendencia histórica. Tradicionalmente, los estadounidenses han mostrado mayor interés en visitar Europa, atraídos por su patrimonio cultural, arte y proximidad geográfica que facilita visitar múltiples países en un solo viaje. En comparación, para muchos europeos, Estados Unidos ha sido percibido como un destino más difícil de abordar.
Una razón clave para esta percepción es que la cultura estadounidense es omnipresente en medios como películas, televisión y música, lo que reduce la necesidad de experimentar el país en persona. Además, la vasta geografía de Estados Unidos puede ser intimidante. A diferencia de Europa, donde viajar entre diferentes países suele ser rápido y accesible, visitar múltiples ubicaciones dentro de Estados Unidos puede requerir una planificación complicada y viajes largos.
Los retratos mediáticos de Estados Unidos tampoco han ayudado. Frecuentemente, las imágenes de polarización política y conflictos sociales transmitidas en series de televisión y noticieros europeos refuerzan la idea de que viajar a Estados Unidos puede traer consigo desafíos o incluso riesgos.
Impactos Económicos y Políticos
El descenso en el turismo europeo tiene consecuencias significativas para la economía de Estados Unidos y para las relaciones transatlánticas. El sector turístico es responsable de generar ingresos importantes para industrias clave como la hotelería, restaurantes y recreación. Si estas cifras continúan cayendo, las regiones que dependen del flujo internacional de visitantes podrían enfrentar serias dificultades económicas.
Culturalmente, esta disminución también plantea retos. El turismo internacional no solo beneficia económicamente, sino que también fomenta un entendimiento mutuo entre culturas. La falta de interacción directa entre estadounidenses y europeos podría acentuar los malentendidos y consolidar percepciones negativas entre ambas regiones.
Políticamente, una disminución de la afluencia turística puede reflejarse en relaciones bilaterales más complicadas. Si los boicots y movimientos de protesta persisten, es posible que las tensiones en áreas como políticas comerciales y cooperación internacional aumenten, influyendo negativamente en aspectos como la seguridad global, acuerdos climáticos o la economía mundial.
Conclusión
El declive en los viajes de turistas europeos a los Estados Unidos simboliza más que una simple fluctuación en la industria turística. Es un reflejo de políticas no resueltas, incidentes en las fronteras y diferencias culturales que, juntas, dificultan la conexión entre ambas regiones.
Para atraer nuevamente a los visitantes de Europa, Estados Unidos debe abordar estos problemas, revisando tanto sus políticas como su reputación internacional. Aunque factores como sus paisajes icónicos y su historia aún despiertan interés, el reto está en superar las barreras actuales que alejan a los viajeros europeos de este “territorio desconocido“. Según el análisis de VisaVerge.com, volver a conectar con estos turistas requerirá un enfoque enfocado en la diplomacia, la hospitalidad y la mejora en las experiencias de viaje. Para más información sobre regulaciones de viaje y políticas migratorias en Estados Unidos, se puede consultar Travel.State.Gov.
Aprende Hoy
Aranceles comerciales → Impuestos aplicados a productos importados o exportados entre países, utilizados como herramienta política o económica.
Detención prolongada → Situación en la que una persona es retenida por un periodo extenso, generalmente en fronteras o aduanas.
Boicots → Acto de protesta que implica evitar un producto, servicio o destino por razones políticas, éticas o sociales.
Choques culturales → Conflictos o incomodidades causados por diferencias significativas en valores, costumbres o prácticas entre culturas.
Transatlánticas → Relaciones o conexiones entre continentes a ambos lados del Océano Atlántico, particularmente América y Europa.
Este Artículo en Resumen
El turismo europeo hacia Estados Unidos disminuye drásticamente. Factores como políticas restrictivas, tensiones culturales e incidentes fronterizos han desalentado a los viajeros. Este declive afecta economías locales y relaciones internacionales. Reconquistar a los turistas europeos requiere cambios en percepción y políticas, promoviendo hospitalidad e intercambios positivos. ¿Será suficiente para revertir la tendencia?
— Por VisaVerge.com
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