Puntos Clave
• Badar Khan Suri fue detenido el 17 de marzo de 2025 bajo acusaciones de vínculos con Hamas y antisemitismo.
• Ranjani Srinivasan enfrentó una revocación de visa en marzo de 2025, acusada de ser “simpatizante de terrorismo”.
• Más de 300 visas estudiantiles fueron revocadas en 2025 debido al programa “Atrapar y Revocar” basado en inteligencia artificial.
En los últimos meses, el trato hacia los estudiantes internacionales en los Estados Unidos ha generado una preocupación creciente a nivel mundial, especialmente en relación a quienes participan en actividades de activismo pro-palestino. Con políticas migratorias más estrictas que buscan controlar a aquellos cuya conducta o asociaciones se perciben como opuestas a las prioridades de la política exterior estadounidense, varios casos emblemáticos han salido a la luz. Entre ellos, destacan los de Badar Khan Suri y Ranjani Srinivasan, dos ciudadanos indios cuyas experiencias reflejan los cambios en las estrategias de control migratorio y las controversias que generan.

La detención de Badar Khan Suri
El 17 de marzo de 2025, Badar Khan Suri, un investigador posdoctoral originario de India y afiliado a Georgetown University, se convirtió en el epicentro de las medidas del gobierno estadounidense contra el activismo pro-palestino. Suri, quien trabajaba en el Centro Alwaleed Bin Talal para el Entendimiento Musulmán-Cristiano, fue detenido cerca de su residencia en Virginia. Las autoridades federales lo acusaron de “difundir propaganda de Hamas y promover el antisemitismo” a través de redes sociales, además de alegar que mantenía vínculos con un importante asesor de Hamas.
A pesar de tener una visa válida y carecer de antecedentes penales, Suri fue trasladado rápidamente a un centro de detención en Luisiana. Este hecho desencadenó una fuerte crítica por parte de defensores de derechos humanos y su equipo legal, quienes argumentan que su detención representa una violación flagrante de derechos constitucionales como la libertad de expresión y el debido proceso legal. Poco después, la Jueza Patricia Tolliver Giles ordenó suspender temporalmente su deportación mientras el caso es revisado judicialmente.
Las acusaciones contra Suri han generado dudas sobre su solidez y fundamentación. Críticos aseguran que las acciones del gobierno podrían estar más relacionadas con su oposición pública a las posturas de Estados Unidos respecto al conflicto en Medio Oriente que con pruebas contundentes de acciones delictivas.
El caso de Ranjani Srinivasan
El caso de Suri ocurrió poco después de que Ranjani Srinivasan, una estudiante india de doctorado en Columbia University, enfrentara un proceso de revocación de visa y autodeportación. Srinivasan, quien llegó a los Estados Unidos en 2016 como becaria Fulbright para perseguir un doctorado en planificación urbana, recibió el 5 de marzo de 2025 un correo electrónico donde se le informaba que su visa había sido revocada debido a “nueva información” que la hacía inelegible para permanecer en el país.
Días después, el Departamento de Seguridad Nacional calificó a Srinivasan como “simpatizante de terrorismo”, alegando que apoyaba actividades de Hamas. Ante la amenaza de ser detenida y deportada, decidió abandonar Estados Unidos y se trasladó a Canadá el 11 de marzo de 2025. En declaraciones públicas, Srinivasan negó enfáticamente las acusaciones, argumentando que su trabajo académico no tenía relación con activismo político y describió su proceso de deportación como “un error judicial”.
El caso de Srinivasan ha generado mayor preocupación, pues, al igual que en el caso de Suri, las autoridades no proporcionaron evidencia clara para justificar las acusaciones.
Una tendencia de mayor vigilancia hacia activistas pro-palestinos
Los casos de Suri y Srinivasan reflejan un patrón creciente dentro de las políticas migratorias de Estados Unidos que, en los últimos años, han intensificado la vigilancia hacia estudiantes internacionales involucrados en activismo pro-palestino o cuyas opiniones se perciben como críticas a la política exterior estadounidense. Estas medidas se han asociado con la expansión de iniciativas adoptadas inicialmente por el gobierno de Presidente Trump, como el programa conocido popularmente como “Atrapar y Revocar”. Este programa utiliza inteligencia artificial para monitorear la actividad en redes sociales de estudiantes que poseen visas. Los algoritmos buscan publicaciones o comportamientos que interpreten como apoyo a organizaciones consideradas terroristas, como Hamas.
El Secretario de Estado, Marco Rubio, ha defendido estas medidas argumentando que son esenciales para proteger la seguridad nacional y contrarrestar influencias consideradas dañinas para los intereses estadounidenses. Según reportes recientes, más de 300 visas estudiantiles han sido revocadas entre principios de 2025 y mediados del año. Defensores de estas acciones sostienen que son necesarias para mantener la integridad de las instituciones académicas estadounidenses y proteger a la comunidad.
Sin embargo, algunos consideran que estas medidas causan importantes desafíos legales y éticos. Por ejemplo, Rumeysa Öztürk, una estudiante turca y becaria Fulbright, fue detenida sin cargos luego de coescribir un artículo de opinión en un periódico universitario. Del mismo modo, Mahmoud Khalil, un graduado de Columbia nacido en Palestina, perdió su residencia permanente tras participar en protestas, y Momodou Taal, un académico británico en Cornell, ahora enfrenta deportación por asistir a manifestaciones en apoyo a Palestina.
La crítica principal a políticas como “Atrapar y Revocar” es que permiten interpretaciones amplias de las leyes relacionadas con la seguridad nacional, afectando derechos fundamentales como la libertad de expresión y el acceso a la educación.
La tecnología en la vigilancia migratoria
El uso de inteligencia artificial para monitorear la huella digital de estudiantes internacionales ha introducido una dimensión polémica en la aplicación de las políticas migratorias estadounidenses. A través de programas como el mencionado “Atrapar y Revocar,” las autoridades escudriñan actividades en línea en busca de posibles vínculos con grupos ideológicos o designados como terroristas. Si bien algunos elogian estos avances por su capacidad de vigilancia, grupos defensores de la privacidad alertan sobre sus riesgos.
Una preocupación clave es que los algoritmos pueden malinterpretar el contexto de publicaciones en línea y sacar conclusiones incorrectas sobre las intenciones de una persona. Como consecuencia, incluso acciones inocentes, como asistir a una protesta o compartir un artículo crítico respecto a políticas gubernamentales, podrían ser malinterpretadas. Este tipo de control podría desalentar la llegada de estudiantes talentosos y limitar la diversidad académica en Estados Unidos.
Legislación y reacciones
El congresista Nick Langworthy ha introducido una nueva legislación denominada “Ley de Veto a tus Visas,” que busca formalizar procedimientos para revocar visas estudiantiles ante acusaciones de apoyo a grupos designados como terroristas. Según esta propuesta, las universidades quedarían obligadas a reportar casos de activismo sospechoso, lo cual desencadenaría medidas de parte de las autoridades migratorias. Este proyecto de ley ha alarmado a quienes temen que las instituciones educativas sean convertidas en herramientas del aparato de vigilancia estatal.
Entre la sociedad, las reacciones han sido profundamente divisivas. Mientras algunos apoyan estas restricciones en virtud de privilegiar la seguridad nacional, otros destacan su impacto negativo sobre personas sin recursos para defenderse legalmente. También han emergido denuncias de perfiles raciales y posibles prejuicios en la implementación de dichas políticas, además de preocupaciones sobre sus efectos en el derecho a la libertad de expresión.
Impacto en la libertad académica y de expresión
Los casos de Badar Khan Suri y Ranjani Srinivasan reflejan las tensiones que los estudiantes internacionales enfrentan al navegar por un sistema migratorio que se entrelaza con cuestiones geopolíticas y de seguridad nacional. Durante décadas, Estados Unidos ha sido reconocido como un referente global en educación, atrayendo a estudiantes y académicos de todo el mundo. Sin embargo, las detenciones y deportaciones recientes afectan esta reputación, cuestionando el compromiso del país con la libertad académica y el intercambio de ideas.
Adicionalmente, estas políticas tienen un impacto paralizante en el activismo estudiantil. Cuando expresar una opinión política, incluso en un contexto académico, implica el riesgo de ser detenido o deportado, los principios fundamentales de la libertad de expresión y la participación democrática se ven amenazados.
Conclusión
La detención de Badar Khan Suri y la autodeportación de Ranjani Srinivasan son ejemplos significativos de cómo las políticas migratorias estadounidenses están adoptando enfoques más agresivos para controlar el activismo pro-palestino entre estudiantes internacionales. Aunque la seguridad nacional es una prioridad válida, las estrategias utilizadas para garantizarla plantean importantes interrogantes éticas y legales sobre la limitación de derechos fundamentales.
Como lo destaca VisaVerge.com, equilibrar las necesidades de seguridad nacional con los valores de libertad y justicia continúa siendo un desafío clave para los responsables de políticas en Estados Unidos. A corto plazo, la preocupación persiste: si los casos de Suri y Srinivasan son indicativos, las consecuencias humanas de estas políticas podrían marginar a quienes buscan contribuir al entorno académico y cultural del país, ensombreciendo los principios de inclusión y apertura que una vez atrajeron a estudiantes de todo el mundo.
Para más información sobre el uso de visas e inmigración en los Estados Unidos, puede visitar el sitio oficial del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos.
Aprende Hoy
Activismo pro-palestino → Participación política o social en apoyo a la causa palestina, frecuentemente criticando políticas relacionadas con el conflicto en Medio Oriente.
Debido proceso legal → Garantía constitucional que asegura juicios imparciales y derechos básicos durante procesos legales o administrativos.
Visa estudiantil → Permiso oficial para que estudiantes extranjeros residan temporalmente en un país mientras cursan estudios académicos.
Inteligencia artificial (IA) → Tecnología que utiliza algoritmos y datos para realizar análisis o tomar decisiones de forma similar al pensamiento humano.
Libertad académica → Derecho de académicos y estudiantes a enseñar, investigar o expresar ideas sin restricciones injustas ni censuras.
Este Artículo en Resumen
La creciente vigilancia hacia estudiantes internacionales en EE. UU., especialmente activistas pro-palestinos, refleja un preocupante cambio. Casos como los de Suri y Srinivasan evidencian políticas migratorias estrictas que limitan la libertad académica y de expresión. Aunque justificadas por seguridad, estas acciones cuestionan los principios de inclusión, generando tensiones éticas y legales.
— Por VisaVerge.com
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